Características del alumno montessori: ¿Cómo es el alumno Montessori?

El programa de educación de María Montessori busca potenciar todas las características del alumno montessori. Actualmente es el mayor movimiento escolar mundial. Hay escuelas Montessori en todos los continentes.

 

 

 

 

CARACTERÍSTICAS DEL ALUMNO MONTESSORI

 

El alumno montessori es un alumno cuyas características son: independientes, autodisciplinados, automotivados, responsables, organizados, creativos, colaboradores, respetuosos.

 

 

 

Este plan de estudios se vuelve más sofisticado en el programa de primaria. Allí comienzan un estudio más profundo de los requisitos fundamentales del ser humano, además de botánica, zoología, historia y geografía. En el programa elemental superior los alumnos investigan física y química y amplían su estudio de la botánica y la zoología. Comienzan la historia de las culturas del mundo, así como un estudio profundo de la historia del estado o país en el que viven. Esta visión de conjunto ofrece la oportunidad de estudiar el desarrollo secuencial del sistema solar y de la Tierra, así como el avance de los tipos, para terminar con el estudio de la vida y la cultura humanas. La Educación Cósmica se enseña con una línea de tiempo para que los aprendices puedan poner en orden los avances, lo que proporciona una forma de aferrarse y comprender el producto, y les ofrece una visión internacional cronológicamente establecida.

 

Aquí tienes la lista de las características del alumno montessori:

 

1. Independientes:

 

Para ser independiente, el niño necesita ser libre de elegir, cometer errores, aprender de esos errores y tener la oportunidad de autocorregirse. Desde el momento en que nace, el niño empieza a trabajar para acabar siendo independiente. Es nuestro trabajo como madres, padres e instructores ayudar a nuestros hijos en esta tarea. El objetivo de la vida es convertirse en un ser humano pleno con la oportunidad de formar parte de la sociedad y devolver a ésta lo que ha recibido.

 

«Nadie es complementario a menos que sea independiente». 

 

Para que los niños lleguen a ser independientes deben adquirir habilidades intelectuales, sociales y físicas. Cuando les ayudamos a adquirir lo que necesitan, les ayudamos a establecer su independencia. Les guiamos en su crecimiento mientras preparamos un entorno de aprendizaje y social en el que tengan la capacidad de hacer su método hacia la independencia. Es experimentando la autosuficiencia en un entorno adecuado como llegan a obtener las habilidades que necesitan.

 

2. Autodisciplinados:

 

Nadie nace disciplinado. Lograr la autodisciplina es una de las grandes tareas de la vida. El deber necesita disciplina. Para disciplinarse hay que tener flexibilidad para elegir. Esta flexibilidad te permite hacerte cargo de ti mismo y de tus hábitos, tanto intelectuales como sociales.

Los niños desean innatamente ser útiles y pertenecer. Desean adaptarse y comportarse correctamente.

 

Para lograr este objetivo necesitan convertirse en dueños de sí mismos. Deben lograr la autodisciplina. Necesitan tener la oportunidad de manejarse a sí mismos, por sí mismos. No deben ser dirigidos constantemente por otros, ya que esto impone la disciplina desde fuera y no ofrece al niño la oportunidad de descubrirla por sí mismo.

 

3. Automotivados:

 

Los niños están automotivados cuando se les permite tomar decisiones y tienen cierto sentido de control sobre lo que eligen hacer. Esto no significa que hagan lo que les plazca. Más bien, se encuentran en un entorno preparado, que se desarrolla para estimularles a descubrir. Como los niños más pequeños disfrutan con los mayores de su clase, se sienten motivados para imitarlos. Ven el trabajo que hacen los mayores como más difícil, pero un trabajo que quieren poder hacer cuando sean mayores. Admiran a los alumnos mayores, de forma muy parecida a como un hermano o hermana menor admira a su hermano o hermana mayor. De este modo, el instructor no es quien tiene que dirigir continuamente las actividades.

 

No necesitan presiones externas para realizar la mayor parte de su trabajo. Más bien, están ansiosos por pasar a lo siguiente. También se les presentan lecciones que son fascinantes y lecciones de seguimiento, que les resultan agradables de hacer.

 

En un aula Montessori, cada debate tiene una actividad de seguimiento que los niños realizan por sí mismos. Las presentaciones y los productos están bien pensados y se desarrollan para atraer la imaginación del niño. El profesor dedica muchas ideas y preparación al diseño de los debates y las ampliaciones. El resultado para los niños es que sienten una curiosidad natural por las lecciones y esto hace que quieran realizar las actividades por el hecho de que están pensando fundamentalmente en ellas. De este modo, los alumnos Montessori eligen trabajar. Incluso cuando se necesitan ciertas lecciones de ellos, como aprender las tablas de multiplicar, son conscientes de que una vez que las aprendan serán complementarios para hacer otras actividades que están deseando hacer. El secreto de la automotivación es desarrollar un entorno de descubrimiento en el que se estimule el interés natural del niño. En el aula Montessori buscamos la motivación intrínseca frente a la extrínseca. Los niños trabajan porque quieren – no para obtener una calificación, para complacer a un adulto, o debido al hecho de que van a tener dificultades o fracasar si no hacen lo que el instructor necesita.

 

4. Responsables:

 

En la educación Montessori los niños asumen la responsabilidad de su propio conocimiento. Se les asigna una determinada cantidad de trabajo. El niño sabe que este trabajo le ayudará y que el proceso de hacerlo le preparará intelectualmente y le hará sentirse excelente consigo mismo. Pero es su obligación hacerlo. Para conseguirlo, tienen que gestionar su tiempo. Preparan su semana y eligen qué quieren hacer y cuándo. Es un proceso de descubrimiento. Tienen que hacer modificaciones sobre la marcha. Sin embargo, el objetivo es que se responsabilicen de lo que hacen y que, una vez que lo hagan, se sientan «dueños» de ello.

 

El profesor les ayudará en todo lo que necesiten. Este diseño del conocimiento se denomina ahora «constructivista». El niño construye su propio aprendizaje. El niño aprende directamente de lo que hace.

 

Sin embargo, los niños no pueden construir su propio conocimiento hasta que son responsables de tomar sus propias decisiones. Si se les exige que aprendan y no saben por qué lo hacen, se limitan a seguir los movimientos. Sienten que no tienen control sobre sus vidas y el aprendizaje puede convertirse en algo que soportan, en lugar de algo que logran por su propio esfuerzo.

 

5. Organizados:

 

Los niños Montessori están expuestos al principio de «gestión del tiempo» a una edad temprana. Es una habilidad vital para el éxito en la complicada sociedad en la que nos encontramos. El instructor empieza a hablar con el niño sobre el concepto de escoger el trabajo en las áreas de matemáticas, lengua y cultura. La elección depende totalmente del niño. Si el niño no se siente inclinado a decidir, el profesor le ayudará y le dará la bienvenida o trabajará con un producto concreto. Este es el comienzo de la evaluación de lo que hacen en la escuela; cómo emplean su tiempo. Los niños pueden elegir dónde van a hacer su trabajo. Algunos trabajos se hacen mejor en un pupitre, empujando el suelo o sentados en el rincón de lectura.

 

Las lecciones también están secuenciadas de una manera determinada. Están secuenciadas de esta manera para que el niño tenga éxito. También están diseñadas para que el niño vaya descubriendo paso a paso de forma organizada. De este modo, los niños no se sobrecargan y pueden realizar el trabajo que se proponen.

 

La compañía es uno de los componentes clave del aula Montessori. El entorno físico también se organiza según la disciplina para que los niños sepan dónde está cada cosa. Cada material se devuelve a su lugar para que otros niños puedan descubrirlo. El entorno es un lugar coherente en el que los niños pueden confiar. Las rutinas son fiables, las lecciones están secuenciadas y el entorno es previsible. La empresa proporciona al niño una sensación de seguridad y poder, ya que entiende qué hacer y cómo hacerlo.

 

 

6. Creativos e inventivos:

 

María Montessori decía que todo lo que hace el niño es innovador. Es la mente innovadora la que aprovecha todo su poder para solucionar problemas. Los poderes creativos de los niños les ayudan a solucionar problemas a lo largo de su estancia en el aula Montessori. Estos problemas pueden ser de naturaleza social, psicológica, intelectual o física. Al permitir que los niños se enfrenten a estos problemas e ideas, les ayudamos a utilizar su propia imaginación. Cuando a los niños no se les permite manejar sus propios problemas a medida que se desarrollan, sino que son los adultos quienes los resuelven por ellos, tienen problemas para experimentar sus propias soluciones creativas. En numerosos métodos, el planteamiento socrático de hacer preguntas y dejar que los niños elijan sus respuestas es un método para permitir que surja la creatividad. Todos sabemos que hay muchas maneras de llegar a un objetivo.

Enseñar a los niños de una sola manera y pedirles una sola respuesta les impedirá utilizar su mente de forma innovadora. Los niños necesitan trabajos y tareas que puedan asumir. Necesitan experimentar su propia creatividad infinita. Para que vean que pueden hacerlo, hay que permitirles resolver problemas apropiados y experimentar la ventaja de sus propias soluciones ingeniosas.

 

Algunos de estos problemas pueden ser creativos, científicos, intelectuales o sociales. Cada vez que un niño se sienta a realizar algo está haciendo uso de su propia reserva de creatividad y originalidad.

 

7. Colaboradores:

 

Los alumnos Montessori trabajan de forma cooperativa y colaborativa en diversas tareas. De esta manera tienen la capacidad de beneficiarse unos de otros. A menudo, cuando los niños interactúan, son de diferentes edades. Como los niños tienen su propio esquema temporal de desarrollo, no todos están en el mismo lugar aunque cronológicamente se encuentren en el mismo rango de edad. Esto permite que los niños se respeten mutuamente por sus distintos puntos fuertes.

 

Dado que los niños tienen diferentes talentos, habilidades e intereses, los grupos que se forman para ayudarse mutuamente cambian constantemente. A menudo los niños desean interactuar por el mero hecho de ser amigos. Otras veces se eligen unos a otros por el hecho de ser un grupo excelente. A veces, un niño elige a otro porque se da cuenta de que entiende la lección y puede ayudarle.

 

La naturaleza de un entorno colaborativo es que se siente realmente asequible y seguro. Un niño siempre puede contar con la ayuda de otro. Esto se simplifica en las aulas de varias edades. También ayuda a los niños mayores cuando explican cosas a los más pequeños. Les aclara lo que entienden cuando tienen que explicárselo a otro. Los niños también están acostumbrados a trabajar en grupos o pequeños grupos para resolver problemas o repasar cuestiones de historia o literatura. Están acostumbrados a intercambiar conceptos. Empiezan a experimentar que normalmente se puede averiguar más cuando se trabaja en equipo que cuando se trabaja solo.

 

8. Respetuosos:

 

La base de la clase Montessori es el respeto mutuo. El instructor respeta al niño por el individuo que es (alguien que está entrando en el ser; el niño que se convertirá en adulto, igual que la bellota se convertirá en el tremendo roble). Los niños se respetan entre sí. Los niños se respetan y respetan a su instructor como la persona que les ayudará a crecer, el individuo que les entrenará y el que prepara el entorno (físico, intelectual, mental) para que este despliegue tenga lugar. Una clase basada en la confianza compartida crea niños fiables. El respeto y la confianza van de la mano.

«El deber específico del instructor Montessori es ayudar al avance humano a través del conocimiento de los requerimientos de los niños en cada fase del desarrollo». 

Al respetar a los niños privados de su cuidado, los maestros Montessori continúan ayudando al avance intelectual, psicológico y moral de sus estudiantes. El respeto es el núcleo de este trabajo duro pero satisfactorio.

 

 

 

 

 

 

¿Cómo es el alumno en el método Montessori?

 

alumno Montessori caracteristicas
Lista de características del alumno en el método Montessori

Cuando se motiva a los niños para que desarrollen las nueve cualidades que hemos repasado, tendrán todas las cualidades que hacen de ellos grandes líderes y excelentes jugadores de equipo.

 

¿Cómo son los alumnos del método de María Montessori?
  • independientes,
  • autodisciplinados,
  • automotivados,
  • responsables,
  • organizados,
  • creativos,
  • colaboradores,
  • respetuosos

 

En la vida, ambos son necesarios. Los niños a los que se les ha permitido asumir la responsabilidad de su trabajo y han desarrollado un nivel necesario de autocontrol y deber experimentan una alta autoestima y están preparados para la vida.

 

Tienen las habilidades necesarias para ir a la universidad, tener éxito en lo que intentan y salir al mundo con las capacidades de gestión y resolución de problemas que necesitarán para afrontar con éxito las tareas que les esperan. Es nuestra tarea preparar a nuestros hijos para el futuro.

 

En las escuelas Montessori que ofrecen un programa elemental, el programa se llama «Educación General». La Educación Cósmica se basa en el concepto de que toda la vida está relacionada y todos los seres humanos tienen exactamente las mismas necesidades fundamentales. Si perturbas o impactas un aspecto de esta elaborada relación, afectas a todo.

 

Los aprendices Montessori estudian el avance del sistema planetario, la ubicación, (física y política), la ecología del planeta tierra, y las plantas y animales que se encuentran en la tierra. Estudian el planeta Tierra como entorno. En preescolar comienzan su estudio «global» acabando por familiarizarse con los mundos de su sistema solar. Después estudian su mundo, la Tierra. Estudian las capas de la tierra y después comienzan su estudio de investigación de zoología con un resumen de vertebrados e invertebrados, animales con y sin columna vertebral. Comienzan botánica con la introducción de las partes de la planta.

 

¿Cómo son los niños según Montessori?

 

Los problemas que están surgiendo ahora en nuestra sociedad tendrán que ser afrontados y resueltos por ellos.

 

¿Cómo son los niños del método Montessori? Son alumnos con:
  • independencia,
  • autodisciplina
  • automotivación, responsabilidad,
  • organización,
  • creatividad, colaboración,
  • respeto,

 

Ellos son nuestros futuros líderes y es nuestra tarea procurar que tengan las experiencias educativas adecuadas que les preparen para las experiencias y dificultades que les esperan. Es un trabajo interesante y es el trabajo que Maria Montessori visualizó cuando inicialmente buscó diseñar un método de enseñanza para que nuestros niños pudieran avanzar en la sociedad y convertirse en los portadores de la paz.

Como afirmó María Montessori: «Evitar los conflictos es el trabajo de la política; desarrollar la paz es el trabajo de la educación».

 

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